ANCO La Sucursal del Cielo, así se le denomina en la actualidad. Hay tanto más por hablar de Anco, sus ruinas de Qarwa Pata, el bosque de Chachas. Recibe su nombre por la vegetación característica de la zona que es la «Anqukichka», una cetácea andina de espigas largas. De Anqos, derivó a Anco
Recojo la historia publicada por nuestro amigo Julián Alarco.
Tierra también de Isabel de la Peña Alarco de Calderón
PARTE DE NUESTRA HISTORIA (extracto de FONDO PERUANA ALEMANA). LOS TIEMPOS DE ANTES La Esmeralda fue reconocida con la categoría de pueblo y como capital distrital de ANCO TAYACAJA el 12 de junio de 1945. Mucho tiempo después, el 10 de junio de 1991, mediante Resolución Ejecutiva Subregional de Huancavelica Nº 0106, fue reconocida oficialmente como comunidad campesina y se dispuso la inscripción en el Registro Oficial de Comunidades Campesinas Cuentan los anquinos que la primera familia que llegó a Anco fueron los Yance, quienes poseían las tierras aún desiertas. Cuando la población aumentó, Anco se convirtió en una pequeña aldea con unas pocas viviendas construidas alrededor de su única plaza rustica. Alrededor del pueblo sólo había canchones de alfalfa en donde se alimentaban las vacas lecheras de la señora Rosa Patiño, hacendada de Salapata. Las casas que rodeaban la plaza estaban construidas de barro y piedra, techadas con «malahoja», hoja de caña de azúcar Estas casas pertenecían a personas muy renombradas de Anco como: Luís Vega Fernández, María Alarco, Ruperto y Camilo de la Peña, Felicia Chavarria, Hugo Alarco Urruchi Marcial Ayala, Falcón, Onofre Patiño, Juana Alminagorta, Goya Alminagorta, Irene Tovar. Al costado de la iglesia estaba ubicado el cabildo, donde funcionaba la escuela de varones, y al otro lado, en un local destinado a la futura municipalidad distrital funcionaba la escuela primaria de mujeres que contaba con apenas 20 alumnas. Las primeras tiendas pertenecían a la señora Fulcida Albinagorta, al Loco Espinosa y su esposa Rebeca Huaynalaya, a Delia Bustamante, Hilda Segovia de la Peña y Samuel de la Peña. La plaza, que más parecía un patio era utilizada para las corridas de toros, que se realizaban en las diversas fiestas del pueblo, como la del patrón del pueblo Santiago Apóstol o el 8 de diciembre en honor a la Virgen Purísima, que era la fiesta de los residentes, «mistis, jalas». La Esmeralda era paradero obligatorio de las empresas de transporte E.T. «Alarcón», «Gutarra», «Etupsa», «Hidalgo», «ETASA» y «Centro Andino». Aquí recogían pasajeros, y se paraban a almorzar en los restaurantes de la señora Delia Bustamante o de la señora Baldosera . ANCO, HACIENDO MEMORIA 17 I. LOS TIEMPOS DE ANTES Había grandes depósitos, casas enteras llenas de habas, trigo y papa. Los comerciantes rápidamente adquirieron poder económico. Semanalmente salían 5 a 6 carros con carga a Huancayo llevando carne seca y fresca hasta Huancayo. En el parque había un hotel de turistas y frente al hotel funcionaba la oficina del Banco de la Nación, donde atendían cuatro personas, bajo la jefatura del señor Luis Monge. También se instalaron allí una oficina y un almacén del Ministerio de Transporte y Comunicaciones ya que era un lugar céntrico desde donde podían movilizarse con mayor facilidad los trabajadores de mantenimiento de la carretera. El pueblo también contaba con un centro de salud, una escuela de varones y mujeres, y un colegio agropecuario. Hasta el año 1982 funcionó una comisaría con dos o tres efectivos, aunque la población no guarda un buen recuerdo de ellos, como lo refleja el testimonio de Juan Cevallos: «Igual que ahora eran, sólo era para traficar con la pobre gente, traían a pobres campesinos atados de la mano o de la cintura con sogas, mientras ellos venían montados en caballos, hasta a rastras los traía, de cualquier delito… ellos estaban al servicio de la gente adinerada de Anco» 18 ANCO, HACIENDO MEMORIA I. LOS TIEMPOS DE ANTES Se contaba también con un centro telegráfico, siendo el primer telegrafista don DON DOMINGO ALARCO FERNANDEZ, seguido por Ernesto Vilchez, quienes atendían con admirable puntualidad ANTES La Esmeralda fue reconocida con la categoría de pueblo y como capital. Mucho tiempo después, el 10 de junio de 1991, mediante Resolución Ejecutiva Subregional de Huancavelica Nº 0106, fue reconocida oficialmente como comunidad.
